sábado, 19 de octubre de 2013

Eulogia Tapia, hada coplera de los Valles Calchaquíes

La primera vez que escuché la zamba "La Pomeña" , yo no tenía más de 17 años y me enamoré inmediatamente de la poesía de esa letra.
 La leyenda de Eulogia me ha acompañado todos estos años sin rostro pero con lo acordes más dulces que he escuchado , con ella he acunado a mis hijos cuando eran bebes y la he cantado lejos de nuestro país cómo un símbolo de nuestra música, sin embargo para mí, no dejaba de ser una leyenda bellamente creada por Castillo y el "Cuchi" Leguizamón.
Hace pocos días que regresé de Salta, no "La Linda" sino para mí "La Bella", provincia que desde hace años quería conocer y a la que fui llena de espectativas y alegría. Salta me deslumbró, me enamoró, me robó el corazón y por supuesto tanbién encontré en ella a "la Pomeña", esa Eulogía que desde mis años adolescentes era solamente una melodía y una poesía.
Una noche me encontraba en una peña en "La Balcarce", lugar de encuentro de cantores, músicos y bailarines que viven nuestro folclore como  el aire que respiran, es parte de su alma; conocí allí a Noelia Carrizo, una maravillosa folclorista dueña de un encanto y una voz que parte el aire en mil acordes. En un momento de la noche invitó a cantar al público y yo, por supuesto pedí "La Pomeña", me miró extrañada y me pidió que cantara con ella, "es una zamba que la gente pide poco......", me dijo y empezó a relatar la historia de Eulogia Tapia: "Eulogia vivía en La Poma como pastora de algunas vacas y chivas, y  en tiempos de carnaval tomaba su caja con la que copleaba permanentemente .Hace mucho años , ella tendría no más de 14 o 15 años se encontró en el boliche "La flor del pago" con el poeta Manuel J. Castillo y comenzaron un contrapunto de coplas, Eulogia venció a Castillo y él escribió el poema que luego sería musicalizado por el "Cuchi" Leguizamón y se convertiría en un himno. Eulogia vive aún, muy viejita pastora todavía y copleando como siempre......."
Noelia dejó su relato y me regaló la mejor versión de "La Pomeña" que he escuchado y modestamente cantado en mi vida.
Gracias Noelia, gracias Salta y gracias vida por estos regalos............

martes, 21 de junio de 2011

Puente de Picheuta ,camino de piedras a la libertad.....

A 21 km de Uspallata está el Puente de Picheuta mojón de la Ruta Sanmartiniana que cruza el río helado del mismo nombre. Una pequeña construcción que unía desde el siglo XVIII la Capitanía General de Chile con el Virreynato del Río de la Plata, que hoy en día es visitada por miles de turistas que se detienen a leer el cartel que reza RUTAS SANMARTINIANAS, y da cuenta de la gesta llevada a cabo hace casi 200 años en pos de la libertad de la Gran Patria Americana.
El pequeño puente realizado piedra sobre piedra unidas con tosca argamasa , parece el sendero de un camino liliputiense en donde hombres, mulas y caballos debieron hacer locos malabares para transitar tramos de los indómitos Andes.
Solo pensar que esas piedras fueron transitadas por los grandes hombres de nuestra historia , me llenó el alma de emociones muy fuertes y me llevó a la reflexión obligada de pensar en esos testigos mudos del tiempo y de los hombres de todas las razas. Por allí, sin duda, pasaron araucanos de Chile a nuestras tierras escapando de los arcabuces de Valdivia y Almagro, los hombres de San Martín junto a Soler y Álvarez Condarco buscando sacar a los godos de la Patria Grande, unitarios escapando a Chile en la época de Rosas, chilenos autoexiliados  después de la caída de Allende....................
Hombres, hombres, hombres, para un lado y para el otro, siempre buscando una tierra de libertad o por lo menos, un lugar de refugio para el cuerpo y las ideas. Para un lado y para el otro, ¿con ideas diferentes?, ¿con esperanzas distintas?, ¿con odios irreconciliables?.....................
Para un lado y para el otro, sin darse cuenta que todos pertenecemos a una misma tierra, naturales, gringos, hijos de inmigrantes, pero todos cobijados bajo el mismo cielo y acunados por las mismas estrellas.
Puente de Picheuta, testigo de la historia y quieto centinela de la esperanza de los hombres, bellamente rodeado de minerales de infinitos colores y protegiendo las heladas aguas cantarinas del deshielo que regalan un caleidoscopio de reflejos bajo el sol andino.
Me traje tu galanura de Caballero Templario, que custodió grandes hombres, grandes ideales e infinitas pasiones......................................

jueves, 16 de junio de 2011

Termas de Cacheuta, la fidelidad de una raza.......

Regresé de Mendoza maravillada por el encanto y el paisaje de Cacheuta, todavía al cerrar los ojos siento la tibieza del agua en mi piel y me invaden las imágenes de la montaña rodeándome para abrigarme y protegerme del resto del mundo. Un lugar dónde encontrar el calor de la Pacha Mama y regresar a la vida placentera intrauterina, donde el Nirvana es nuestra casa.
Busqué y rebusqué alguna leyenda sobre ese rincón del mundo y por supuesto, la encontré. Hoy quiero compartirla para disfrutar el placer de conocer un poco mas sobre la riqueza de nuestros pueblos originarios.





Un chasqui llegó, a las tierras de cacheuta, el poderoso cacique cuyos dominios comprendían el valle de Mendoza y los alrededores. Ante el gran curaca, el emisario refirió los acontecimientos ocurridos: la pérdida de la libertad de Atahualpa, el gran señor inca, descendiente del lnti, que, hecho prisionero esperaba ansioso el día de su liberación. Explicó al asombrado cacique la razón de su envío: llegaba a pedir su colaboración en el rescate del soberano prisionero. La fidelidad de Cacheuta no escatimó esfuerzos para cumplir con el mayor caudal a la salvación del señor de todos los quechuas. Convocó a sus vasallos, les exigió su cooperación y muy poco tiempo después un hato de llamas cargadas con petacas de cuero repletas de objetos de oro y plata estaban listas para emprender el viaje hacia el norte. El mismo cacique, al frente de un grupo de fieles vasallos, entre los que se contaban altos jefes guerreros, seria el encargado de comunicarlas. Partió la expedición. Las llamas, con sus pasitos menudos, acompañados del movimiento del cuello y la cabeza, marchaban llevando en el lomo la valiosa carga que iba a servir para dar libertad al soberano de los quechuas. Llegaron a las primeras estribaciones del macizo andino. Se internaron por los angostos vericuetos de la montaña y marcharon sin descanso en su afán de llegar cuanto antes a destino. Cerca de un recodo de la montaña distinguieron, a lo lejos, un grupo de gente armada que de inmediato reconocieron como enemigos. Previendo una traición, los indígenas se pusieron en guardia, y como primera medida decidieron esconder la valiosa carga en el más seguro lugar de la montaña. Grandes conocedores del terreno, nada les fue más fácil y muy pronto su tarea quedó terminada. Los adversarios, al notar que habían hecho un alto en el camino y les era imposible detenerlos al pasar donde se hallaban apostados, decidieron salirles al encuentro. Llegaron cuando Cacheuta y sus vasallos se aprestaban a hacer frente al ataque. El choque fue sangriento. Silbaban las flechas indígenas, haciendo víctima en uno y otro bando. La lucha fue desigual, pero encarnizada. Los indígenas, que supieron defenderse con valor, finalmente cayeron vencidos. Los contrarios, ya dueños de la situación, se lanzaron en busca de su objetivo, para lo cual trataron de arrancar su secreto a la montaña. Al llegar el lugar donde fue depositado el tesoro y cuando ya se creían dueños de él, chorros de agua hirviendo surgieron de entre las piedras, envolviéndolos. Hallaron la muerte allí donde fueron a buscar riquezas. Fue, según la leyenda, el espíritu de Cacheuta quien hizo brotar el agua que terminó con los que no le permitieron llegar a destino y cumplir la misión que como súbditos fieles se habían impuesto. Desde entonces esas aguas, originada en un sólo principio de solidaridad humana, llevan en si toda la bondad propia de tan alto propósito y se brindan a los que acuden a ellas en busca de alivio para sus males.
Para los lugareños, esas aguas son el símbolo de la solidaridad humana, llevan en sí la nobleza de su origen: la hermandad de los pueblos por su libertad. Desde entonces, se brindan generosas a los que acuden buscando alivio para sus males.

martes, 14 de junio de 2011

Puente del Inca ,naturaleza milagrosa y leyenda ancestral......


Se encuentra a 2.700 metros de altitud, sobre laCordillera de los Andes y entre los cerros Banderita Norte y Banderita Sur, en el Departamento Las Heras, distrito Las Cuevas. Dista unos 183 kilómetros de la Ciudad de Mendoza por la ruta 7, cerca del paso a Chile, y de la entrada principal delParque Provincial Aconcagua.
Esta curiosidad geomorfológica tiene unos 48 metros de longitud, 28 de ancho y 8 de espesor, y se encuentra suspendido a 27 metros sobre el río. Penden de él una serie de estalactitas, inflorescencias cálcicas y en invierno agujas de hielo.
La formación se produjo por la erosión hídrica del río Las Cuevas que creó un pasaje a través de las morenas (sedimentos por el retroceso de glaciares) depositados en el valle con forma de artesa ("U"). Las aguas minero termales cementaron luego la zona con una carcasa ferruginosa, lo que le otorgó su curiosa forma y un colorido en los tonos del naranja, amarillo y ocre.
Hasta aquí la ubicación geográfica y las características geomorfológicas de esta formación natural, sin embargo, estar allí provoca sensaciones y sentimientos que nada tienen que ver con la ciencia.
La leyenda cuenta que antes de la llegada de los conquistadores a la América india, el hijo mayor del Inca estaba gravemente enfermo sufriendo una extraña parálisis. Hechiceros, chamanes, sacerdotes y médicos buscaban un remedio para el extraño mal que aquejaba a uno de los Hijos del Sol. Ni las ofrendas a Viracocha y a Inti traían alivio a la casa real. Buscando desesperadamente la sanación del heredero, los guerreros del Inca partieron a los cuatro puntos cardinales del imperio y lejos muy lejos oyeron de unas aguas milagrosas. Partieron entonces del Cosqo el Inca llevando a su primogénito y un séquito de seguidores y custodios para hallar las aguas del milagro.
Desde el ombligo del mundo, tras largos meses de marcha, encontraron en los confines del Tahuantinsuyo el manantial mágico, sin embargo no podían cruzar el abismo que los separaba de la sanación. Los guerreros del Inca se abrazaron formando un puente humano y sobre sus espaldas el emperador pasó con su hijo moribundo hasta llegar a la vertiente donde finalmente recuperó la salud y la descendencia de los Hijos del Sol quedó asegurada.
El Inca volvió su cabeza para agradecer la bizarría de sus hombres, allí descubrió que aquellos valientes habían quedado petrificados formando el puente que hoy permanece desde ese tiempo...............................
Verdadera o no, la leyenda es maravillosa, habla de  amor y sacrificio por un ideal superior, habla de amistad y fidelidad sin límites, sentimientos que siempre unen a los hombres de todas las razas y creencias.
Puente del Inca es ,sin duda, mágico. Me produjo una suerte de comunión entre el cielo, la tierra y el silencio sonoro de los Andes. El aleteo perdido de un cóndor, el viento constante que invade los oídos, el gorjeo del agua corriendo inexorable entre las piedras, los ocres, los amarillos y los verdes de las rocas invadidas de azufre me regalaron un paisaje única y casi antinatural para mis ojos citadinos.
Para mí, era una asignatura pendiente llegar a Puente del Inca, era otro de los eslabones de la larga cadena maravillosa de la cultura incaica. Lugar y momento que no voy a olvidar, y que pienso atesorar como tantos otros en este maravilloso  camino de la vida.
Gracias Lili por haberme regalado ese momento...............................................................

sábado, 12 de febrero de 2011

Tigre Club, bello y eterno......................

Hoy convertido en el Museo de Arte , el espléndido edificio del Tigre Club (primer casino de Buenos Aires), muestra toda la belleza de la arquitectura de la Argentina agroexportadora de fines del siglo XIX.
San Isidro, San Fernando y Tigre fueron a fines del 1800 y principios del siglo XX los destinos veraniegos de acaudaladas familias de la aristocracia porteña , que repartían sus días de estío entre la rambla de madera de Mar del Plata y las costas del Río Luján.
Alejados de los ruidos molestos de la Gran Aldea, disfrutaban de la frescura deltaica, los perfumes de aromos, tilos y eucaliptos, los atardeceres de soles rojos y las fiestas casi palaciegas de sus espléndidas mansiones.
Pinoteas de Eslabonia, mármoles de carrara, piedras calizas italianas, vitreaux franceses ,jardines diseñados por Thais, techos de pizarra, pusieron el gusto europeo en estas márgenes que antaño fueron tierras guaraníticas.
El Tigre Club y luego el Tigre Hotel (hoy desaparecido su edificio), no pudieron menos que ser el reflejo de una Argentina próspera y refinada para el mundo.
Un estilo neoclásico marcó su fachada, y el gran puente que permitía a los caballeros disfrutar de un buen habano o un cigarrillo turco, ha conocido pasos de enamorados, de jugadores compulsivos y de pensamientos suicidas de algún heredero que perdió su patrimonio en largas noches de pocker y ruleta.
Sus luces se apagaron cuando brilló en otra costa el nuevo Casino ,destino indiscutible de los veraneantes que dejaron olvidadas las costas del río para pasar sus meses de descanso en la nueva Montecarlo sudamericana, Mar del Plata.
Hoy ha recuperado su esplendor luego de largo tiempo de restauración, y con un destino más noble se levanta orgulloso para el placer de locales y turistas de todo el mundo. el Museo de Arte de Tigre ex Tigre Club , nos sigue regalando su belleza y galanura desde las costas aleonadas del Río Luján.........................

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Amarantine

Dique San Roque, crónicas de la injuria............





El viejo paredón del dique San Roque se mantiene firme, inamovible, cubierto por las aguas que embalsa el nuevo muro. Esta obra primigenia de la ingeniería hidráulica de Córdoba ha desafiado victoriosa el tiempo y los miedos.
Fue proyectada durante la gestión gubernamental del doctor Miguel Juárez Celman (1880-1883). Era el primer dique que se levantaba en América del Sur. Comenzó a construirse en 1884. Los responsables fueron el doctor Juan Bialet Massé como constructor empresario y el ingeniero Carlos Cassaffousth como representante oficial del gobierno.
El dique San Roque es el fruto de la inteligencia, la visión y la férrea voluntad de estos dos grandes hombres.
La participación de Bialet Massé tiene una especial importancia. Bialet había nacido en tierra española; era médico, abogado, agrimensor, estanciero e industrial. Al tiempo de comenzarse las obras del dique era propietario de una estancia ubicada al noroeste del valle de San Roque, con el río Cosquín como límite natural hacia el este. Dentro de su propiedad existía una vasta cantera de
piedra caliza, de treinta y tres hectáreas. Su capacidad de investigador lo llevó a descubrir que esas cales eran hidráulicas (es decir, que se endurecían al contacto con el agua) y que eran tan buenas como las mejores del mundo.
Las cales de Córdoba ya habían sido empleadas por los jesuitas en las construcciones de Alta Gracia, Santa Catalina y San Isidro (Jesús María). Pero Bialet Massé fue mucho más allá: construyó
con esas cales un dique que ha resistido airoso los embates bravíos de las aguas del río Primero.
A fin de llevar adelante la obra Bialet Massé fundó la primera fábrica argentina de cales y cementos. La dotó de modernas maquinarias y construyó galpones, depósitos, túneles, hornos.. . Uno de estos hornos de cal, en forma de balde invertido, puede verse a la vera izquierda del camino que conduce de Carlos Paz a Cosquín: es monumento histórico.
Después de siete años de duro trabajo, el colosal muro estaba terminado. El dique se inauguró oficialmente el 8 de septiembre de 1891. Quedaba inaugurado el embalse artificial más grande del mundo en esa época. Los cordobeses contemplaban con mirada de asombro ese coloso de piedra, ladrillos, cal y cemento que se convertiría en pieza clave del desarrollo económico de la Córdoba
moderna.
Sin embargo, esta importante construcción tuvo derivaciones insospechadas. Con el andar del tiempo, en la población empezó a correr la noticia de que el dique tenía graves fallas de construcción y que todo el material empleado era de mala calidad: ladrillos, compuertas, cal… De esta manera, el muro podría desmoronarse en cualquier momento.
El miedo se apoderó de los cordobeses que oían exclamar con frecuencia, como un campanilleo fatal: “El dique se viene! ¡El dique se viene!”. Hasta que las autoridades judiciales ordenaron la prisión preventiva de Juan Bialet Massé y Carlos Cassaffousth, acusados de ser los responsables de las presuntas “fallas y defectos” de la obra del dique.
Durante el inicuo juicio y encarcelamiento, tanto Bialet como Cassaffousth fueron perjudicados en sus bienes materiales y en su honor. Pero a su tiempo la justicia llegó, reconociéndose la inocencia de ambos procesados que fueron puestos en libertad.
Sobrevino más tarde la muerte de Cassaffousth, en 1900. Los ataques contra el dique se renovaron. Hubo nuevas y formidables crecientes del río Primero (Suquia), pero la presa resistió triunfal. Dijo entonces Bialet: “La tempestad de la pasión pasará y el dique perdurará por los siglos para gloria de Cassaffousth, de la ciencia nacional y para el provecho de Córdoba”.
Por exigencias de la ciudad que crecía 1939, durante el gobierno del doctor Amadeo Sabattini, comenzó a construirse un nuevo dique de mayor altura, aguas abajo de la primera presa. Y las palabras proféticas de Bialet Massé se han cumplido: hoy, a un siglo de su construcción, el viejo paredón del dique San Roque se mantiene firme, inamovible, cubierto por las aguas que embalsa el nuevo muro. Para orgullo de los cordobeses.

Texto extraído de: Manual Estrada, suplemento de la Provincia de Córdoba.


El dique de Cassaffousth y Bialet Massé para muchos es una historia desconocida, para mí es sin dudas, es la histoeria de una infamia, en la que un hombre entregó su conocimiento, su honor y carrera , esperanzado en un país diferente y de vanguardia.
El deshonor, el desprestigio, la cárcel y la burla ,llevaron en pocos años a la depreción a cassaffousth y murió tristemente en el 1900 acompañado solamente por las injurias.
Los lugareños me contaron que cuando finalmente estuvo construído el nuevo dique se dedicaron a dinamitar el anterior (la obra de Cassaffousth y Bialé), solamente lograron las enormes cargas de dinamita volar una mínima parte de la superficie de la monumental construcción, y hoy es esa la construcción que realmente sostiene las aguas del lago, siendo el dique nuevo el que contiene las aguas solo en épocas de grandes lluvias (situación altamente improbable en Córdoba, provincia que se caracteriza por sus sequías casi eternas).
Historias de nuestra historia no simepre contadas................................

sábado, 25 de septiembre de 2010

Manuel de Falla , de la Sierra Morena a las Sierras Chicas...............




Traspasar saloncitos ,pequeñas habitaciones y dependencias , rodeados de jardines con espinillos, talas y lapachos con la constante compañía de la música de Manuel de Falla, no es una experiencia menor. Por momentos se pierde la noción temporal y si permitimos la evocación libre por medio de los sentidos , estar en "Los Espinillos" es un viaje armonioso al pasado y al arte. Gaditano de nacimiento, llegó a nuestro país en los turbulentos años de la España franquista , encontrando refugio y calma en las Sierras Chicas deAlta Gracia. Me he criado y he crecido de la mano de los gustos musicales de mi padre, amante incondicional de la música clásica y poseedor de una importante colección de discos de pasta. "El sombrero de tres picos" y "El amor brujo" formaron parte de mi infancia junto a Chopin, Litz, Bach, etc,etc, etc. Recorrer la casa con la música constante de Falla me trasladó a esos recuerdos infantiles y exerimenté un doble placer: aprender sobre la vida y costumbres del artista y evocar momentos de mi vida de la mano de su obra. Nació en Cadiz el 23 de Novienbre de 1876, en el seno de una familia burguesa, tuvo una educación esmerada y su creatividad se manifestó desde temprana edad. A los 17 años dedica su vida a la música y continúa sus estudios en el Conservatorio de Madrid, se destacó como excelente pianista, sin embargo dedicó su vida a algo mucho más comprometido: la composición. Se estableció en París en 1907, sin embargo luego de estrenar en Niza su obra "La vida breve", lo sorprende el inicio de la 1º Guerra Mundial que truncó su prometedora carrera y debió regresar al Madrid. La magnífica producción de Falla, su etapa granadina, su amistad con Federico García Lorca y su participación en la producción lorquiana lo han confirmado como el más internacional de los compositores españoles de todos los tiempos. Los últimos 10 años de la vida de Manuel de Falla (1936-1946), silenci, exilio y muerte, su actividad creativa se reduce hasta casi desaparecer. El sufrimiento con el que vivió el asesinato de García Lorca y la impotencia conque se destruía la cultura lo sumieron en un total aislamiento España quedó vacía para él y no quizo seguir en ella. Falla fue acogido por una Argentina en plena dinámica de expanción económica, abierta, rica y alegre en la que encuentra el mismo ambiente de Madrid de los años 20, por esto apenas resiste unos meses en la capital y escapa rapidamente a Córdoba, en compañía de su inseparable hermana (la que había entregado su vida para atender a su hermano). Primero fue Villa Carlos Paz, luego Villa del Lago y a fines de 1942 llega a Alta Gracia dónde pasa sus últimos 4 años de vida. "Los Espinillos" lo vió partir en un día que no había sido peor que otros muchos, en una tranquila mañana cuando su hermana lo encuentra sin vida en su cama al llevarle el desayuno. Comenzó entonces, el trasiego de sus restos: un primer entierro en Córdoba y despues un traslado a España y un posterior entierro en Cádiz......................

Alta Gracia, la estancia jesuítica, parte de las pasiones de la independencia



Alta Gracia, la estancia jesuítica, parte de las pasiones de la independencia


Durante años he narrado hechos históricos a innumerables grupos de alumnos y siempre me produce una adrenalina especial abordar los años de nuestro país entre 1810 hasta 1852.
En mi secundario me aburría soberanamente la Historia Argentina, hasta que años más tarde y gracias a mi formación universitaria, comencé a descubrir que somos como país y como pueblo producto indiscutible de nuestros devaneos y antinomias. Me han apasionado y ,lo siguen haciendo, personajes y hechos con trágicos destinos y vidas turbulentas, plagadas de idas y venidas según las ideologías imperantes. Un siglo XIX con tradiciones hispanas fuertemente arraigadas, ideales de honor en incipientes idearios románticos que traían los principios revolucionarios.
Santiago de Liniers es uno de esos personajes, héroe de la resistencia de Buenos Aires en las invasiones inglesas, virrey interino aclamado por los criollos, amante apasionado de una de las mujeres más bellas que habitó las márgenes del Plata, conspirador contra la Revolución de Mayo y sospechado de ser un aliado de Napoleón.
Sus últimos días transcurrieron en Alta Gracia dónde finalmente fue fusilado por órden de la Junta porteña y los arrebatos casi fanáticos de Mariano Moreno.
He conocido el solar de la estancia jesuítica en Alta Gracia desde que era una adolecente, sin embargo disfruto y "descubro" cada rincón con renovado placer cada vez que regreso allí. El Tajamar, la Iglesia de estilo barroco alemán tardío y la casa del virrey son en conjunto, un placer.
Aporto aquí alguna información oficial sobre La Casa del Virrey, con el solo objeto de crearles la curiosidad y el placer por llegar a esas serranías que cobijan parte nuestro pasado.

El Museo Histórico Nacional de la Estancia Jesuítica de Alta Gracia y Casa del Virrey Liniers, tiene su sede en una antigua residencia del siglo XVII que integraba el casco de la Estancia Jesuítica de Alta Gracia.

Córdoba era en aquella época capital de la Provincia Jesuítica del Paraguay. Esa Provincia comprendía los actuales territorios de Paraguay, Brasil, Uruguay, Bolivia y Argentina, conformando una red social, económica y cultural que convirtió a Córdoba en uno de los centros de desarrollo más importantes de Sudamérica.

Recua de Mulas - Zoom
Recua de mulas entrando a Alta Gracia

Dentro de esa estructura surgieron las estancias de Caroya, Jesús María, Santa Catalina, Alta Gracia, La Candelaria y San Ignacio de los Ejercicios (hoy en ruinas) que solventaron con su producción económica los establecimientos educativos fundados por los jesuitas y que actualmente forman parte de la Manzana de la Compañía en la ciudad de Córdoba. La Estancia de Alta Gracia fue uno de los centros rurales más prósperos de la compañía cordobesa. Tenía como objetivo el sostén del Colegio Máximo, luego primera universidad del territorio argentino y mantenía un fluido intercambio económico con las otras estancias jesuíticas.

Este centro rural estaba integrado por la Residencia (actual museo), la Iglesia, el Obraje donde se desarrollaban las actividades industriales, la Ranchería (vivienda de negros esclavos), el Tajamar (dique de 80 m de largo), los Molinos Harineros, el Batán (edificio que alberga una máquina movida por el agua y compuesta por mazos de madera cuyos mangos giran sobre un eje para golpear, desengrasar los cueros y dar consistencia a los paños) y otras construcciones que datan de los siglos XVII y XVIII.

En 1810 la Estancia fue adquirida por Santiago de Liniers quien vivió unos pocos meses en la casa.
En 1820
José Manuel Solares compró la propiedad a la familia de Liniers, siendo el último dueño de la estancia.
Por voluntad testamentaria decidió el deslinde de los terrenos para la conformación de una villa, hoy ciudad de Alta Gracia, quedando la residencia en el centro del núcleo urbano al que dio origen. Durante cien años los
Lozada, herederos de Solares fueron los propietarios de las construcciones jesuíticas y tierras adyacentes.

En 1969 la Nación Argentina expropió a sus dueños la residencia, convirtiéndola en Museo, inaugurado oficialmente en 1977. Su importancia radica fundamentalmente en su valor arquitectónico, que se preserva fiel a la estructura original.
Esta
casa museo ha sido ambientada de acuerdo a los modos de vida que tenían los cordobeses y serranos en los siglos XVII, XVIII y XIX y su patrimonio está compuesto por objetos de gran significación, evocadores de la vida cotidiana y las formas de trabajo en la antigua estancia.

Por medio de dioramas, maquetas, gráficos, fotografías en las salas y ambientaciones de época (herrería, alcoba, cocina, etc.) se procura que el visitante descubra quiénes fueron los actores sociales que vivieron y trabajaron en ella: jesuitas, negros, aborígenes., europeos y criollos.

El 2 de diciembre de 2000 como parte del sistema Jesuítico Cordobés, Alta Gracia, las otras estancias y la Manzana de la Compañía: Iglesia, Capilla Doméstica, Residencia de los Padres, Rectorado de la U.N.C. y Colegio Monserrat, fueron declaradas por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad.


lunes, 26 de julio de 2010


FUNDACIÓN MÍTICA DE BUENOS AIRES

¿Y fue por este río de sueñera y de barro
que las proas vinieron a fundarme la patria?
Irían a los tumbos los barquitos pintados
entre los camalotes de la corriente zaina.

Pensando bien la cosa, supondremos que el río
era azulejo entonces como oriundo del cielo
con su estrellita roja para marcar el sitio
en que ayunó Juan Díaz y los indios comieron.

Lo cierto es que mil hombres y otros mil arribaron
por un mar que tenía cinco lunas de anchura
y aún estaba poblado de sirenas y endriagos
y de piedras imanes que enloquecen la brújula..................


Los hombres, si bien somos seres terretres, tenemos una atracción casi amatoria con el agua, y el encuentro con ella es mágico y fasinante. Las costas, las playas y los puertos nos unen en la línea del horizonte con el sueño de la eterna libertad permitiéndonos soñar con sitios exóticos y lejanos a los que podemos arribar con el simple impulso de la imaginación.

Muchos han sido los paisajes que me asombraron, pero reconozco que las costas me producen una suerte de introspección que inevitablemente lleva a la confidencia y a la complicidad, que hace compartir vivencias y recuerdos en un diálogo cómplice o en un soliloquio interior. Las tardes de invierno son intimistas de por sí, pero una buena taza de café mirando el río o el mar en compañía, dejan el bienestar de la charla compartida en voz baja con retazos de vida desplegados ante los ojos de quien nos escucha y nos regala parte de su propia historia.

Siempre que un atardecer me sorprende en las costas del Plata no dejo de evocar los versos de Borges y su "Río aleonado"................................................................


domingo, 20 de diciembre de 2009

Moisés Ville, la búsqueda eterna de la libertad........

Hace poco más de diez días, realicé por motivos de estudio un viaje a la provincia de Santa Fé, recorriendo brevemente ciudades y pueblos que no se promocionan como puntos turísticos ni en la web ni en agencias de viajes. Con mis dos compañeras de viaje (Cecilia y Vanesa), entre mates, música y charla , pasamos horas en las rutas de la Pampa húmeda descubriendo paisajes y lugares desconocidos para todas y atesorando ,sin duda, historias de vida que nos conmovieron y emocionaron.
Uno de los lugares que visitamos fue Moisés Ville, un "pequeño" pueblo por el número de pobladores (cerca de 2.400 habitantes), sin embargo resultó ser "enorme" por su riqueza histórica y cultural.
Las mujeres tenemos el mandato ancestral de preservar la especie humana y trasmitir los valores de la cultura a las nuevas generaciones, nunca lo he sentido tán latente como en las mujeres que nos guiaron y recibieron en Moisés Ville, y nos mostraron la historia de sus antepasados y su amor por el cuidado de sus tradiciones y orígen.
Para relatar un poco de la historia de Moisés Ville transcribo algunos párrafos del libro "Aromas y sabores de las bobes de Moisés Ville" de Lilí Gonzales de Trumper y Ester Gabriel de Falcov (quien nos guió por el pasado, la fé y la esperanza de aquellos colonos).


"La primera inmigración judía en nuestro país, arribó el 14 de Agosto de 1.889 al puerto de Buenos Aires, en el carguero alemán Wesser. Llegaron 136 familias (824 personas) originarias de Kamenetz, gobernación de Podolia , rusia, huyendo del cruento régimen zarista y los "pogroms" (milicias armadas que atacaban los barrios judíos).
Estos primeros inmigrantes vinieron con contrato para adquirir tierras en Buenos Aires, pero a su arribo se enteraron que no habían sido reconocidos los convenios suscritos por sus representantes en Europa. Con otro destino, los enviaron en vapor hacia Rosario y de ahí en tren hasta la estación Palacios, aún en construcción sobre la ruta 34.
Allí quedaron abandonados a su suerte y sin el recurso del idioma para comunicarse. Se guarecieron en galpones y vivieron de limosnas que les ofrecían los pasajeros del tren y los obreros de la estación.
El hambre y la epidemia terminó con la vida de más de 60 niños enterrados en tarros y cajones de bulones.
En estas condiciones los descubre el 23 de Octubre el Dr. Guillermo loewenthal, científico judío austríaco encargado por el gobierno argentino del estudio del suelo de la vida rural.
Cuando el tren se detuvo para cargar agua, observó esa multitud de hombres y niños que hablaban una lengua para él conocida, el Idish. Interiorizado de esta situación, solicitó la intervención del gobernador de Santa Fé, don José Galvez......"
".........se logró que el terrateniente Pedro Palacios concretara, por fin, el asentamiento de 50 familias que habían quedado por no dejar a sus muertos. Otras yá se habían dispersado.
Palacios cumple con el compromisos vendiéndole las tierras a un valor de $40.- la hectárea, diez veces mayor que el valor real. El acto de entrega de las tierras se hizo con una simple ceremonia en la que el Rabino Aarón Halevi Goldman, jefe espiritual del grupo, puso nombre al pueblo. .....propuso "Kiriat Moshé" (en hebreo: Pueblo de Moisés) .........Por razones de traducción quedó la construcción Moisés Ville.
En Noviembre de 1889 los inmigrantes rusos fueron trasladados a 17km de Palacios, el área del actual centro. Se les dió lonas y postes de hierro como vivienda provisoria, semillas, herramientas y plazo para pagar la deuda con las primeras cosechas. Dejaban atrás las condiciones impuestas por los zares en oficio y comercio para convertirse en labradores.
Las primeras carpas se iluminaron con velas del viernes para celebrar en familia, y ritual religioso, la llegada del Shabat (sábado). Pero también sufrieron la agresión de gauchos matreros y codiciosos de las jóvenes judías, mataron a dos vecinos por defenderlas.
La ayuda humanitaria, desde un principio cordial, se la brindaron familias de gauchos mestizos, colaboradores en las tareas rurales, de quienes tomaron la figura del "gaucho judío".
Cabe destacar la actuación de Don Francisco y Carlos Scarafia ,y Chiafredo Coniglio, familias piamontesas yá asentadas, quienes con carros y arados tirados por bueyes trazaron la primera senda entre Moisés ville y Palacios para que los nuevos colonos no se extraviaran entre montes y chañares................"

"Por múltiples razones, hoy (2006), la población judía ha disminuído considerablemente. El pueblo ha sido declarado "Lugar Histórico Nacional" y una de sus sinagogas "Monumento Histórico Nacional"............"

Moisés Ville, me enseñó, me emocionó, me deslumbró y me dió una lección de fé y sacrificio. Conocerlo me creó la necesidad de saber más de las corrientes inmigratorias de mi país y sus protagonistas.
La Argentina debe reconocer la pujante impronta que los gringos dejaron a lo largo y a lo ancho de su geografía, abonando con su sudor y su sangre esta tierra nuestra ,dejando la semilla de su propia cultura que es parte de nuestro ser nacional.

"El pueblo te llama, la historia se vive, la gente te espera........................"

Moisés Ville, la búsqueda eterna de la libertad........



martes, 1 de diciembre de 2009

San Clemente del Tuyú, médanos, Pampa, un mar aleonado y ecos de payadas...........



En 1.997, mi padre optó por buscar un destino diferente para "comenzar" otra etapa de su vida (me maravilló ese desafío a sus 75 años), y lo alenté a que lo hiciera y oculté lo mejor que pude la tristeza de saber que no estaría yá a 30 minutos de mi casa.
Su búsqueda era alguna playa de nuestra costa atlántica y se instaló en menos de dos meses en San Clemente del Tuyú, en una casa cálida que mira a una calle arbolada, cerca de todo pero lejos del ruido, con ventanas que reciben los sonidos y el olor de la playa, en la que me gusta cobijarme en el invierno y respirar los tilos en la primavera.
San Clemente era para mí, hasta ese momento, solo uno más de los balnearios de la costa bonaerense del que nada sabía y tampoco me interesaba saber, sin embargo, la vida se encarga de mostrarnos nuevos caminos a descubrir y recorrer. Sigo aprendiendo que cada ciudad, pueblo o lugar tienen una riqueza y un encanto tán propio y particular que sería una necedad no entregarse a descubrirlos y disfrutarlos.
Sus playas enormes y plagadas de gaviotas, el viento en la cara y la arena inpertinente, sus calles soleadas y amigables, me invitaron desde el primer momento que llegué de visita y comencé a amar ese lugar, de gente buena y hospitalaria que había cobijado a mi papá (foráneo y capitalino), con la amistad que se brinda desde el corazón.
Comencé a "aprender" su historia y rebuscar sus leyendas , poco a poco fui encontrando datos y escritos de historiadores, viajeros y vecinos , y logré armar para mí un mural fantástico de historias, amores, colonos y mitos.
La zona se conocía, en la época de la colonización, como pagos de "Ajó" o "Tuyú", que significan "barro o arcilla" y conformaba los "Pagos de Monsalvo", amplia región que se extendía desde el actual partido de General Lavalle hasta el río Quequén Grande. Los "Pagos de Monsalvo" pasaron a denominarse "Partido de Ajó" y en 1884 General Lavalle.
Al final de la década del `30 comenzó a desarrollarse la zona costera al este del partido, dando origen a las localidades de San Clemente del Tuyú y Mar de Ajó. Más tarde surgieron Las Toninas, Santa Teresita, Mar del Tuyú, San Bernardo, Aguas Verdes y La Lucila del Mar. El partido se creó en 1978.
San Clemente del Tuyú fue el primer loteo del Partido de General Lavalle destinado a balneario Turístico en el año 1935.
Se asignó como día de la fundación de San Clemente del Tuyú, el día 23 de noviembre de 1935.
La estancia El Tuyú propiedad de la familia Leloir, fue cuna de la ciudad. Alrededor del año 1925, por iniciativa de la Señora Hortensia Aguirre de Leloir, heredera de la citada estancia, levanto las primeras casas veraniegas de la región, a la cual, en ese entonces, se llegaba de manera muy dificultosa, por caminos de tierra que se tornaban intransitables en tiempos de lluvia; casi 200 Km. que resultaban ni más ni menos en una verdadera carrera de obstáculos.
Parte de las tierras que pertenecían a la Estancia fueron donadas al primer campamento turístico organizado por el Touring Club Argentino.
Pero también en los pagos del Tuyú , la figura de Santos Vega recorre fantasmagoricamente en los silvidos del viento pampeano, viajeros con los colores rojizos del atardecer.

En lejanos tiempos vivía Santos Vega, payador extraordinario que llenaba la inmensa soledad pampeana con el eco de su canto y el rasgueo de su guitarra. Cierto día en que entonaba sus mejores canciones a la inmensa sombra de un ombú, ante paisanos de los más lejanos pagos, llegó al galope de un hermoso caballo, un forastero que ante la sorpresa general desafió al cantor. Santos Vega aceptó y su voz melodiosa ascendió en los aires como una enredadera cuajada de flores, todos escuchaban al poeta de la pampa, y creyeron segura su victoria. Sin embargo el desconocido no se desconcertó, y cuando llegó el turno, apretando contra su corazón la guitarra, comenzó a cantar y su voz tuvo arpegios nunca oídos, cálida y dulce, tenía una melodía que parecía diabólica. El forastero venció a Santos Vega, por cuya faz y la de sus amigos cruzó una sombra dolorosa.
El payador Juan Sin Ropa, no era otra cosa que la encarnación de Lucifer, pues solo el diablo, y únicamente él, podía vencerlo.
Nunca más se lo vió a Santos Vega, ni se escuchó su voz; aunque se afirma que en las noches serenas, emponchado y triste, al paso cansado de su caballo, con su guitarra abrazada a la espalda, cruza como una sombra la pampa callada.
Con razón ha sido considerada la legendaria figura de Santos Vega como la personificación del gaucho argentino. Tanto apasionó su estudio que está a punto de confirmarse su existencia real. Se exhumaron archivos, se conversó largamente con ancianos de viejos pagos que parece le conocieron en el Tuyú (Provincia de Buenos Aires), y hasta una tumba guarda, según investigadores, sus despojos mortales.

Corria el año 1945, cuando vecinos nativos de General Lavallese encontraban trabajando en los hornos de ladrillos del Señor Echarren en el monte de Las Tijeras de la Estancia “El tuyú”. Eran cuatro jóvenes Oraldo Echarren, Ismael Amestoy, Arnaldo Echarren y Damián Almada. Al extraer tierra negra para fabricar ladrillos, encontraron semienterrada una madera añeja al levantarla un hueso resurgió que resultó ser un fémur humano y al remover otro trozo de madera se descubrió un cráneo blanco. El administrador de la Estancia Sr Federico Wisky envió los restos para ser investigados por Bernardez Jacques.
De los relatos folklóricos de nuestros ancestros, cuentan que por los pagos del tuyú, un tal Vega que venía de los pagos de Dolores, y que era conocido por ser buen payador, arriando animales, al sentirse muy enfermo con mucha fiebre y sediento pide permiso para pasar la noche en la casa del mayordomo de la Estancia en donde cuidado por El, pasa la larga noche muy enfermo delirando. Cuentan que surge de ese relato la payada con el diablo, pasaje literario de la obra. Muere Don Vega y es enterrado al día siguiente por esa persona que veló sus sueños.

Hoy vuelvo a San Clemente de tanto en tanto, y abro las ventanas de la casita cálida que recibe los olores y sonidos del mar, yá no está mi "viejo" esperandome, sin embargo magicamente me encuentro con él ......en la playa plagada de gaviotas, en las calles arboladas, en el vivero, en el muelle de pescadores y "hablamos" en silencios compartidos y sigo estando con él , en ese su último lugar ,San Clemente del Tuyú...................................

sábado, 7 de noviembre de 2009

Recordando los ojos que miran al cielo..........................

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Now playing: Loreena McKennitt - Courtyard Lullaby
via FoxyTunes Una trivial conversación entre amigos, llevó inesperadamente mis recuerdos a un lugar donde la magia y el misterio fueron mis compañeros de ruta y el asombro se sumó para no abandonarme por varios días allá por la década de los 80.
Rapa Nuí devela, para quien sabe escudriñar entre sus piedras, más enigmas que certezas, más intrigas que respuestas y más silencios que voces.
Rapa Nuí es el nombre que los habitantes locales le dán a la Isla de Pascua, perdida en el Pacífico y legalmente perteneciente a Chile uanque vean a estos casi 2000 habitantes como algo lejano y exótico que poco o nada tiene que ver con el pueblo chileno.
A 3700 km de Chile y 4050 de la Polinesia ,la isla es la más aislada de todo el mundo, su lengua oficial es el español, sin embargo la mayoría de sus pobladores se comunica en un dialecto propio típico de la Polinesia.
Se denominan a sí mismos los "rapanuí" como a su isla, orgullosos de su pasado, extraños y afables con los visitantes. En el siglo XIX, parte de su población fue secuestrada y conducida al
Perú para ser esclavisados para trabajos forzados.

Miru A'Hotu y Tani Teako A'Hotu, de la tribu de los miru, habían aprendido de Have Hake cómo hacer los "moai".
Muerto Have Hake se mantuvieron cuidadosos de no revelar el secreto. De tal modo que se constituyeron en los maestros de la cantera de Rano-raraku .

El volcán abrió sus entrañas, y bajo el golpe febril de los escultores, fue entregando "moai" cada vez más gigantescos que, caminando solos, iban a ubicarse en distintos lugares de la isla. Muchos "moai" salieron de ahí.

Al compás de los cantos, de ritmos autóctonos, iban dibujando rostros sobre la roca grisácea, mientras los maestros Miru A'Hotu y Tani Teako A'Hotu dirigían a los escultores. Primero la cabeza, luego el cuerpo, el fino tallado de las orejas y de las manos, hasta que por fin el último golpe rompía la unión de la montaña, los moai, con sus órbitas secas, la nuca aplastada, con una mueca desdeñosa en sus finos labios salientes y las manos cruzando la barriga, bajaban del volcán caminando, iban hacia los "ahu".
Una tarde, mientras servían a los maestros la comida, uno de los ayudantes preguntó:

- Miru A'Hotu, ¿cómo se forma la cabeza de las estatuas?
Este sonrió y dijo:

- Es muy fácil; mira la tuya, entonces sabrás cómo la formamos.
Luego, otro preguntó:

- Tani Teako A'Hotu, ¿cómo se forma el cuerpo de los "moai"?
Y la respuesta fue la misma.

Ute-uka y Manu-ataki, que habían formulado las preguntas, regresaron preocupados a sus "hare-paena". No lograban comprender las respuestas. Como la hora era avanzada y la brisa soplaba tibia, decidieron darse un baño. Una vez en el agua, se miraron sus cuerpos, sus sexos y sus cabezas. Vieron que tenían una notable semejanza como los "moai". A partir de ese momento comprendieron que para hacer buenos "moai" deberían tomar como modelo sus propias figuras.

Ute-uka y Manu-ataki probaron esculpir una estatua, pero ella resultó muy fea. Los isleños al verla estallaron en risas y se burlaron de los escultores principiantes. Volvieron a esculpir otra, que resultó mejor, pero aún con defectos, hasta que un tercer "moai", que llamaron Have, fue perfecto, como la obra de sus maestros.
Llenos de alegría, Ute-uka y Manu-ataki ordenaron en voz alta: "¡Levántate y camina!". Y la estatua se incorporó y se fue caminando hacia Hotu-iti. Saltaron de regocijo: conocían el gran secreto, y para evitar competencias no buscaron ayudantes, sino que tomaron a una vieja para que los atendiera. Era una mujer vieja, fea, pero ignoraban que ella era bruja.

En una ocasión que los escultores salieron a pescar, y estuvieron todo el día en la faena, no cogieron ni un solo pez. Al anochecer, Ute-uka, desganado por el caso, lanzó al agua en un último intento la red. Al recogerla la sintió pesada; llamó a Matu-ataki, y con asombro vieron que en ella venía la fabulosa tortuga Urarape-nui, muy buscada porque existía la creencia de que al comerla se adquiría inteligencia extraordinaria, larga vida y mucha fuerza. Rápidamente la mataron y se la adjudicaron en partes iguales. De regreso, en la playa, prepararon un sabroso "umu", que se comieron sin dejar nada.

Al día siguiente, al amanecer, llegó la mujer que los atendía. Al ver la coraza de la tortuga, ansiosamente buscó un trozo de carne, sin encontrar nada. Dominada por la cólera, preguntó:

- ¿Dónde está mi parte?
- No hay nada para ti -le respondieron Ute-uka y Manu-ataki.

La vieja se llenó de rencor, y sin decir nada se alejó furiosa a refugiarse en una cueva. Al atardecer, mientras el viento movía ondulante al pastizal, vio venir, desde las faldas del volcán Rano-raraku, a algunos "moai". Indignada les salió al encuentro, y con voz terrible les gritó:
- ¡Detenéos, no caminéis más!.
Y los "moai" quedaron paralizados. Entonces la bruja, volviéndose hacia los "ahu", ordenó:
- ¡Caed de vuestras bases!
Y los colosos, que permanecían arrogantes, inmóviles sobre las plataformas, cayeron acompañados de un estruendo ensordecedor.
La vieja, asustada de lo que había pasado, quiso huir, pero en su intento fue aplastada por un enorme "moai". De los hombres no se supo nunca más.

Cientos de leyendas hablan sobre la existencia y creación de los colosos, lo único importante para mí fue estar allí y verlos, jugando entre verdades y fantasías, ensueños con cielos azules y aguas verdes, playas blancas y silencios sonoros , temeraria búsqueda de verdades que nunca me serán develadas y prefiero que así sea, el mundo que habitamos sin misterios no vale la pena ser vivido................................


De las leyendas del origen de la Isla de Pascua, se desprende que ésta sería la única salvada de una gran catástrofe donde todo un archipiélago desapareció en el centro del Pacífico Sur.

Fue el capitán holandés Jacob Roggenveen el primer occidental en llegar a la Isla de Pascua en 1722 encontrando una tierra devastada por la erosión, la sobrepoblación y las luchas internas. Tampoco le pasó desapercibido el hecho de que en esa porción de tierra coexistieran dos etnias antropológicamente diferentes. Cuyas diferencias sobrevivían pese a la frecuencia con que se llevaban a cabo matrimonios mixtos. Las comunidades en sí apenas recordaban sus diferencias originales, pero a Roggenveen le quedó claro que mientras uno de los grupos nativos era de estatura media-baja y mostraban una piel morena, el otro sobrepasaba la media normal de la zona, siendo unos indígenas de rasgos más indoeuropeos, que mostraban una tonalidad dérmica mucho más clara.



Los rapanui se llamaban así mismos como a su isla. Descubierta el domingo de la Pascua de Resurrección de 1722 por Jacob Roggenvee, la conocemos por ello como Isla de Pascua. Citamos sus misterios... los moais, especie de hieráticas esfinges o dioses, bustos de personajes que presumiblemente retrataban a las cabezas de los clanes, como lo hicieran los olmecas; su población, los orejas grandes, con rasgos de índole indoaria. O sus túneles subterráneos que comunicaban la isla con el mar e incluso supuestamente con las otras islas.
Los rapanui se llamaban así mismos como a su isla. Descubierta el domingo de la Pascua de Resurrección de 1722 por Jacob Roggenvee, la conocemos por ello como Isla de Pascua. Citamos sus misterios... los moais, especie de hieráticas esfinges o dioses, bustos de personajes que presumiblemente retrataban a las cabezas de los clanes, como lo hicieran los olmecas; su población, los orejas grandes, con rasgos de índole indoaria. O sus túneles subterráneos que comunicaban la isla con el mar e incluso supuestamente con las otras islas.

sábado, 10 de octubre de 2009

La novia de la laguna...........



La palabra Champaquí, deriva del quichua: -Champa- vocablo que se refiere a césped o pastos con raíces en suelo de humedad permanente. Esta es una de las características del Cerro. El conocido quichuista Domingo Bravo, dice que la voz champa significa: césped arrancado para obstruir una corriente de agua, para limitarla o derivarla. En Salta la palabra champa se utiliza para designar trozos de tierra o de barro con raíces y también a la leña delgada, que es la primera que se coloca para encender el fuego.

El conocido lingüista Lafone Quevedo, encuentra el subfijo Qui o M en algunos apellidos indígenas y en algunos nombres de pueblos que llevan el del jefe o cacique indio.

El verde césped de la cumbre del cerro, los numerosos ojos de agua, la enorme cueva en la roca viva, ideal como atalaya para el dominio de una vasta extensión serrana, nos permite pensar que el cerro fue habitado por un cacique que reinaba en la Región del Césped (Champa-Qui).

He conocido por vecinos del valle de San Javier, en casa de Tomás Domínguez la leyenda de la novia de la Laguna. Después de la pampilla de la cima, farallones a modo de fuerte custodian una laguna circular, alimentada por arroyos. En los atardeceres se alza un suave vapor, que el sol tiñe de rojo y de oro. Entonces aparece una mujer de cabellos rubios envuelta en blanco y anaranjado tul: Es la novia de la Laguna. La conocía por Raúl Verde Paz como leyenda del Champaquí.

En una de las grandes cuevas, en la falda oriental, poco antes de llegar a la cumbre del cerro, vivía un jefe indio, que desde esa atalaya natural vigilaba toda la región. Desde ese amplio horizonte descubrieron un día gentes de raza blanca, al oeste en el Valle de San Javier. En una de sus incursiones al otro lado de la sierra, cortada a pico, raptó a una muchacha rubia de rara belleza. La llevó a su cueva de la montaña como hizo Bamba en el Valle de Punilla.

Las expediciones de los españoles, por rescatar a la chica fracasaron, pues la abrupta montaña no daba paso, que sólo se franqueaba por tres peligrosos desfiladeros: la cuesta de las cabras, la quebrada del tigre y la cuesta de las totoras.

No estaban resignados a perderla y en su angustia en la esperanza de verla, miraban al cerro. Sólo en los atardeceres sin niebla y luminosos, creían verla. El rojo color del crepúsculo y el blanco del vapor de agua, formando hermosas combinaciones, por un natural espejismo, reproduce una figura humana de mujer que parece danzar envuelta en gasas sobre la cabeza del Champaquí. Por eso la llaman la Novia de la Laguna.

Cielo de águilas y América india........



LA PROVINCIA DE LOS COMECHINGONES

La cordillera grande llamaban los españoles a la sierra de Viarapa o Chalaba, hoy Achala, que divide el valle donde se pone el sol o valle de Salsacate, poblado por tribus comechingones, del valle del sol que es el Valle de Calamuchita. Al sur del cerro Champaquí la sierra era llamada Yamcanta (Yacanto) es la que hoy denominamos Comechingones o sierra de Calamuchita.

La provincia de los Comechingones fue... "una verdadera isla arqueológica que mantuvo libre de influencias extrañas, la vieja cultura autóctona del Noroeste, cuando ella había desaparecido de otras regiones...”, afirma Francisco de Aparicio. Por relatos de Pedro Cíeza de León en la crónica de las guerras del Perú, que es un relato de la civilización incaica del siglo 15, publicada en Amberes en 1554 y por relatos de soldados de la expedición de Diego de Rojas que combatieron al lado de Francisco de Mendoza, conocemos que los comechingones defendieron su territorio contra la invasión española, "puestos en escuadrón" y peleando durante la noche "trayendo lumbre muy escondida", se protegían el cuello con collares de cuero, usaban flechas envenenadas y para impresionar se presentaban con las caras pintadas, mitad negras y mitad coloradas.

Los conquistadores españoles continuaron la expedición de Rojas y entraron en la región de "Córdoba del Tucumán'. Encontraron indígenas distintos a los conocidos, pues eran gente barbuda que vivía en cuevas semisubterráneas, característica de las tribus comechingones. Ha sido largamente debatida la vivienda de los primitivos habitantes de Córdoba. Las observaciones arqueológicas de Rex González en "los Fondos de vivienda" encontrados en Rumipal, coinciden con las informaciones históricas conocidas "las casas son bajas y la mitad de la altura que tienen están bajo la tierra y entran a ella como a sótanos…”.

Poco sabemos de sus fiestas y Barzana nos dice que los comechingones eran dados a cantar y bailar, después de haber caminado todo el día, bailaban y cantaban en coro durante la mayor parte de la noche. . . ".

De su vestido dice el Profesor Antonio Serrano que era la clásica camiseta peruana, "tejidas de lana de guanaco y guarnecidas con aplicaciones de chaguiras hechas con valva de caracoles. En invierno agregaban una manta también de lana como abrigo...”.

En su religión, según Cieza de León tenían por dioses al Sol y la Luna. Su alimentación era más completa que la de los actuales serranos, pues además del maíz, el zapallo, los porotos y los productos naturales como la algarroba, agregaban la caza de animales y la pesca que era abundante.

lunes, 3 de agosto de 2009

Recorriendo "El Paraíso"


Una de las entradas a la casa................


Manucho en su jardín.........................
Dormitorio de Manucho...............

Sala con objetos peruanos, cerámica mochica e imágenes religiosas....
Sala de los retratos..........



El cuarto de las plantas..........



Parte del frente de "El Paraíso"

domingo, 2 de agosto de 2009

"El Paraíso"


"Pude ir a vivir a Florencia o a Rambouillet pero compré en cambio una casa en Córdoba porque creo que al país propio hay que sentirlo, juzgarlo, padecerlo, gozarlo, pero no abandonarlo. Hay que vivir y crear en el país de uno." Manuel Mujica Lainez


En una noche, extrañamente cálida de verano de los años 80, entré a "El Paraíso" llevada por circunstanciales amigos de vacaciones para conocer a "Manucho", fue quizás uno de los momentos que nunca voy a quitar de mis" memorias de viajes". En la puerta de la casa nos esperaba Manuel vestido de blanco y acompañado de su mujer Ana de Alvear, "Anita" para todos. Bucólico y extravagante como la casa misma, con el encanto y la distinción de clase heredada de siglos de aristocracia a la que se sumaba su infinita cultura y su amor al esoterismo, vivía en él una loca mixtura de Fé cristiana y paganismo. Él no lo sabía y era mi amigo desde hacía muchos años, de la mano de sus libros había comenzado mi adolescencia y seguía transcurriendo mi insolente juventud, que alardeaba por entonces de recién estrenados conocimientos universitarios como si tuviera el cúmulo de la Ilustración en mi vehemente cabecita. Creo que esa noche no logré articular más de veinte palabras, solo me dediqué a disfrutar ese encuentro único, escuchar, oír y tratar de aprender algo de esos seres únicos que la vida me prestaba...............................................................................................................................................



"A fines del 2006, despues de doce años de ausencia y cuando finalmente había logrado desprenderme de la que fue nuestra casa paterna, entré a "El Paraíso". Pedí hacerlo sola, el Museo y la Fundación estaban en ese momento intervenidos y no soy lo que se llama muy valiente. Había estado por última vez cuando murió mi madre y la velamos en el cuarto de las plantas que a ella tanto le gustaba. Lo que más recuerdo de ese día tan triste que marcaba el adios definitivo a un mundo que se acababa, es el perfume y el color amarillo y vibrante de las retamas.Llenamos canastos enormes con flores que después trasladamos a Los Cocos dónde está enterrada junto a mi padre......" Ana Mujica


Despues de muchos años volví a "El Paraíso", esta vez lo recorrí de la mano de una guía de la Fundación, sin embargo no la escuché demasiado, era encantadora y sumamente cálida, pero yo reviví "aquella" visita mía con Manucho vestido de blanco y Anita a su lado. Me llevaron por pasillos y habitaciones los fantasmas amigables de la casa y me sentí gratamente acompañada por ellos.
Reconocí aquellos objetos traídos de todo el mundo y de "La misteriosa Buenos Aires", me saltaba alrededor "Cecil", me invitaba a recorrer "El Laberinto" el ronroneo de Balzac que traviesamente me guió hasta "El hombrecito del azulejo". La casa se abrió como "El gran teatro", donde "Bomarzo" busca "El Escarabajo" y "El Brazalete" perdido seguramente en "El viaje de los siete demonios", en la sala de los retratos de la familia parecían escucharse las voces lejanas de los"Invitados en El Paraíso" y de "Los porteños", nadie faltaba , en el aire se percibía que "Aquí vivieron".
Cuando me fui, me llevé nuevamente aquella picardía de Manuel y de Anita, su refinamiento, su cultura, su exentricidad y sobre todo la alegría de reencontrarme con sus almas........................